
Dos agencias de seguridad de Estados Unidos revisan las acusaciones contra Andrés Manuel López Beltrán por supuestos vínculos con el crimen organizado y una red de contrabando de combustible, de acuerdo con una investigación publicada por The New York Times.
El diario estadounidense señala que la revisión está en curso, pero no se ha abierto aún una investigación formal. La información fue confirmada por cinco fuentes con conocimiento directo del caso, quienes pidieron anonimato por tratarse de asuntos internos.
Según el reportaje, López Beltrán habría intentado establecer contacto con autoridades estadounidenses en varias ocasiones durante este año a través de intermediarios. No obstante, hasta ahora no se ha concretado ningún diálogo formal entre ambas partes, precisaron tres personas familiarizadas con esas gestiones.
El nombre del hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador también aparece en carpetas de la Fiscalía General de la República relacionadas con la importación ilegal de diésel estadounidense, que ingresaba al país etiquetado como aditivo para aceite para evadir miles de millones de pesos en impuestos, con presunta complicidad de funcionarios de aduanas y de la Marina.
En esos expedientes, un testigo colaborador aseguró que un decomiso de combustible realizado en 2025 derivó de un choque político entre el titular de seguridad federal y “el hijo del presidente”. De acuerdo con la defensa de oficiales navales detenidos por ese caso, la alusión se refería a López Beltrán.
Pese a las menciones, no existe una acusación formal en su contra. La propia FGR señaló en agosto que dichos señalamientos no eran suficientes por sí mismos para iniciar una investigación.
