
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se burló este martes de la reacción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuando el año pasado decretó el cambio de nombre del golfo de México por el de “golfo de América”.
Durante un evento con miembros de la Marina estadounidense en el puerto de Baltimore, Maryland, Trump relató una supuesta llamada telefónica con Sheinbaum tras anunciar el cambio de denominación.
“Fue un momento un poco complicado cuando hice eso”, afirmó el mandatario, quien describió a la presidenta mexicana como “una mujer muy agradable, hermosa, con una voz preciosa” y aseguró que ella le pidió que no cambiara el nombre.
Trump dijo que respondió: “Lo siento, señora. Es así. Cambiamos el nombre del golfo de México por el de golfo de América”.
El presidente estadounidense justificó nuevamente su decisión al afirmar que Estados Unidos posee el 93 % de la costa del golfo y México el 7 %. Sin embargo, esa afirmación es incorrecta, ya que distintos cálculos sobre el litoral del golfo sitúan las costas de ambos países en proporciones similares, e incluso algunos estiman que México posee una extensión ligeramente mayor.
Sheinbaum ha rechazado en repetidas ocasiones la denominación de “golfo de América” y ha sostenido que internacionalmente el cuerpo de agua continúa siendo conocido como golfo de México.
La presidenta mexicana también ha respondido con ironía a la controversia y llegó a plantear la posibilidad de referirse a Estados Unidos como “América mexicana”.
