
Tras su aplicación en un proyecto de infraestructura en Louisiana, las macrofibras poliméricas con óxido de grafeno desarrolladas por Graphenemex son recomendadas para su incorporación en nuevos proyectos de sus proveedores.
La nanotecnología desarrollada en México continúa encontrando aplicaciones fuera del país. Las macrofibras poliméricas con óxido de grafeno de Graphenemex han sido utilizadas en trabajos de infraestructura en Louisiana, Estados Unidos, donde su desempeño ha generado interés para su incorporación en futuros proyectos.
Como resultado de la experiencia obtenida durante los trabajos de infraestructura, una ciudad de Louisiana emitió una carta de recomendación dirigida a sus proveedores, promoviendo el uso de las macrofibras desarrolladas por Graphenemex en proyectos de construcción.
El reconocimiento representa un paso relevante para la tecnología mexicana en el mercado internacional de la construcción. Las macrofibras forman parte de la tecnología Graphenergy Construcción, que combina fibras poliméricas con óxido de grafeno para su incorporación en mezclas de concreto. Una de sus principales ventajas es que pueden dosificarse directamente en la mezcla, eliminando la necesidad de colocar malla de acero como sistema convencional de refuerzo para el control de determinados tipos de fisuración.

Durante su aplicación en proyectos de pavimentación en Louisiana, la tecnología fue integrada directamente en el proceso de elaboración del concreto, facilitando su manejo en obra y permitiendo una distribución uniforme de las fibras dentro de la mezcla.
El desarrollo de estos materiales responde a una tendencia creciente en la industria de la construcción: incorporar materiales avanzados que permitan mejorar el desempeño de las estructuras, optimizar procesos y desarrollar alternativas a sistemas tradicionales.

Para Graphenemex, empresa mexicana especializada en el desarrollo y producción de materiales basados en grafeno y óxido de grafeno, la recomendación obtenida en Louisiana representa también una oportunidad para ampliar la presencia de tecnología desarrollada en México dentro de uno de los mercados de infraestructura más importantes de Norteamérica.
De los laboratorios mexicanos a las obras internacionales, el uso de materiales basados en nanotecnología comienza a abrir nuevas posibilidades para la industria de la construcción.